Temí lo peor al enterarme de que Nintendo NX se revelaría con un “tráiler preliminar” de tres minutos. ¿Y si no enseñaban más que unos cuantos botones y alguna captura aleatoria? Por fortuna, los de Kioto se dejaron de cripticismos y fueron al grano. Nintendo Switch ya es una realidad, nomenclatura que margina de una vez por todas a la familia Wii, evitando cualquier confusión al respecto. De hecho, la nueva consola tendrá nada que ver con los accesorios y juegos de sus predecesoras.

“Switch” (cambio), transmite a la perfección la esencia del hardware, pese a poner en aprietos al usuario hispanohablante. Aunque mucho más sonoro y universal, el rumoreado “Nintendo Duo” hubiese entrado en conflicto con la rama portátil de la multinacional (Nintendo DS, 3DS, 2DS…), lo que debía evitarse a toda costa.

Tras más de un lustro rumoreándose con una máquina híbrida, a medio camino entre la sobremesa y lo portátil, los deseos de muchos se hacen realidad. El infravalorado GamePad, de hecho, se antoja un paso intermedio hasta la verdadera aspiración de la multinacional japonesa: la unificación de dos segmentos condenados a entenderse, dado el ascenso imparable del mobile gaming. Se trata de un movimiento tan valiente como arriesgado, del que ciertos usuarios desconfían: “Es una Wii U que puedes sacar a la calle, ¿si no triunfó una primera vez, cómo pretenden conseguirlo ésta?“.

Nintendo Switch perfecciona el concepto de Wii U y evita sus errores con una identidad y premisa claras

Precisamente por eso, dado que Wii U apenas ha calado entre el gran público, Switch supone un nuevo y esperanzador comienzo. El tráiler de presentación despeja cualquier duda sobre la identidad y premisa del aparato: una consola que permite jugar en la televisión o cualquier rincón del planeta, con quien queramos gracias a sus mandos acoplables. Un concepto inédito que, si se piensa, resultaba la única salida posible para una compañía en plena diversificación. Sus directivos se empeñan en que Switch es mayormente un sistema de entretenimiento doméstico; alegan que Nintendo 3DS seguirá teniendo su espacio, pero las cifras de ventas evidencian un declive pronunciado. ¿Cuánto tiempo se prolongará esta ‘convivencia pacífica’?

Agotado el entusiasmo de las primeras horas, lo cierto es que Nintendo Switch despierta también no pocas inquietudes. De ser ciertas las especificaciones filtradas, el panel multitáctil de 6,2 pulgadas resultará aparatoso a buena parte de los consumidores, quienes preferirán seguir jugando con su teléfono. Semejantes dimensiones también pondrían en entredicho la autonomía, cuestión primordial para cualquier dispositivo móvil. Sí, el empleo de tarjetas de memoria evita compromisos al respecto, pero también éstas pueden limitar la envergadura del software. Quiero pensar que no será así, si es que una odisea como The Legend of Zelda: Breath of the Wild ‘encaja’ sin problemas.

A colación de la nueva aventura de Link, otro cuello de botella vendría dado por el componente portátil de Switch. Aunque las dimensiones de la base de carga daban a entender mejoras en la capacidad de procesamiento, un representante de Nintendo ha asegurado que “la principal función del Switch Dock no es otra que desplegar la imagen en el televisor” y que el músculo gráfico reside bajo el panel LCD. A falta de mayor concreción (parece que no será este año), toca asumir que el rendimiento no variará cuando juguemos al estilo tradicional. En cualquier caso, los desarrolladores deberían frenar su ambición técnica para no deslucir las partidas en movimiento.

Podría decepcionar a usuarios de sobremesa (por falta de rendimiento) y portátiles (por dimensiones y autonomía)

Puede ocurrir entonces que los usuarios de sobremesa se digan insatisfechos con el rendimiento de la máquina, mientras que los de portátil la consideren excesiva en dimensiones e insuficiente por autonomía. Un limbo del que Nintendo piensa escapar con el apoyo de las third parties, en su mayoría ajenas a Wii U. El listado hecho público es numeroso, pero no olvidemos que pocas editoras rehúsan de una plataforma inédita (nunca se sabe cuál puede ser el próximo gadget estrella).

El primer año de Switch resultará determinante en cuanto a catálogo: sería desastroso encontrarnos el montante típico de conversiones, seguramente inferiores en acabado a las ediciones para Xbox One y Playstation 4 (aunque el soporte a los principales motores gráficos invite al optimismo). Switch necesita no sólo de exclusivas originales y periódicas, sino también de juegos simultáneos al resto de plataformas; que los usuarios la identifiquen como máquina incluyente. Soy entonces de los únicos que se alegran al leer que Skyrim y NBA 2K17 no tienen confirmado su lanzamiento, por mucho que apareciesen en el cacareado vídeo. Porque más vale un NBA 2K18 corriendo en Switch que cualquier entrega manoseada. Confianza en el futuro que lo llaman, algo que los usuarios dejaron de depositar en Wii U tras su primer aniversario.

Switch quiere reclamar salones y ‘bolsillos’. Nintendo, acabar con una dicotomía que lleva años menguando sus arcas. Los reyes de las portátiles materializan una fusión de resultado incierto, capaz de instaurar un nuevo concepto de consola de videojuegos, pero también de finiquitar su modelo de negocio tradicional. Caso de que esto ocurriese, debe pensar Kimishima, “siempre nos quedarán los móviles“.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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