Nintendo Switch se puso a la venta el pasado 3 marzo. Si algo ha quedado claro en estos cinco meses, es que la multinacional japonesa no supo predecir el éxito de la catalogada como primera consola híbrida. Tal así que se convirtió en la plataforma más rápidamente vendida en nuestro país, bastión inexpugnable de PlayStation, al colocar 44.673 unidades en 72 horas. Switch fue también el hardware de Nintendo con mejor recibimiento en Estados Unidos, gracias a su versatilidad y atractiva (a la par que clarificadora) campaña de marketing.

Sin salir de nuestras fronteras, agenciarse una máquina tras la tanda de reservas ha resultado imposible hasta el lanzamiento de Splatoon 2. Y ni con ésas, pues el bundle se ha agotado en menos de siete días, estimándose en varias semanas la recepción de unidades. ¿Puede la falta de stock fulminar el ascenso meteórico de lo nuevo de Nintendo? Lo único seguro es que los de Kioto necesitan solventar los cuellos de botella que ralentizan la producción, sobre todo si quieren cumplir un objetivo vital para el largo plazo: la distribución de 10 millones de consolas durante el presente año fiscal.

A comienzos de mayo, Tatsumi Kimishima (presidente de Nintendo) demostró su osadía al querer “igualar la base instalada de Wii”. Hablamos de la tercera sobremesa más vendida de la historia, instalada en cerca de 105 millones de hogares. Su demanda se mantuvo intacta durante los 24 meses posteriores al lanzamiento, ventana que también determinará el futuro comercial de Switch. De ahí la importancia de reponer existencias, habiéndose vendido 4,7 millones de unidades hasta la fecha según el último balance financiero de la compañía.

¿Puede la falta de stock fulminar el ascenso meteórico de Nintendo Switch?

La especulación flagrante de los vendedores externos evidencia que hay quien está dispuesto a pagar hasta doscientos euros adicionales por hacerse con una máquina. También que Switch podría haber vendido el doble en este tiempo, hasta el punto de superar la base instalada de su predecesora (Wii U, con algo más de 13 millones de unidades) a final de año. Otro dato revelador: el pasado trimestre fiscal de Nintendo se saldó con 160 millones de euros en beneficios, frente a las pérdidas de 190 millones registradas durante el mismo periodo del año anterior.

Las ventas de software convencen igualmente, aún cuando las editoras no terminan de lanzarse a la piscina. Necesitan confirmar que éste no es un éxito pasajero, sino la consagración de una nueva categoría de producto, para la que necesitarán desarrollar productos específicos. Mientras, Kimishima se congratula por la calurosa acogida de títulos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild (3,92 millones de copias), Mario Kart 8 Deluxe (3,54 millones) o ARMS (1,18 millones). Que una franquicia inédita como esta última supere el millón de juegos no es moco de pavo; tampoco que una reedición de Mario Kart 8 se acerque a las cifras globales de Wii U (7,43 millones) en poco más de dos meses. Esto sin información sobre Splatoon 2 sobre la mesa, todo un fenómeno en el país del Sol Naciente que también ha empezado a calar a este lado del charco. En Reino Unido, la secuela del shooter multijugador ha vendido un 59% más que el original durante la semana de lanzamiento.

Precisamente, lo que está ocurriendo en Japón es la mejor muestra de la locura desatada en torno a Nintendo Switch. Las principales tiendas de electrónica reciben consolas a cuentagotas y miles de clientes hacen horas de cola para intentar hacerse con una. Y no es que el primero que llegue bese el santo: el dependiente de turno les hace entrega de boletos con los que se sortea el derecho a compra del centenar de unidades disponibles.

El último punto a considerar es que los números de Switch se han amasado en una época tradicionalmente poco propicia para el consumo tecnológico. De ahí que el momento cumbre para Nintendo sea la próxima campaña navideña, cuando se esperan reclamos indubitables como Super Mario Odyssey, primera aventura de mundo abierto del fontanero en quince años.

Miles de japoneses hacen horas de cola para optar a una de las 250 Nintendo Switch recibidas por Yodobashi Camera, en el distrito de Akihabara. Fuente: pachi_pansya.

Miles de japoneses hacen horas de cola para optar a la compra de una de las 250 Nintendo Switch recibidas por Yodobashi Camera, en el distrito de Akihabara. Fuente: pachi_pansya.

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Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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