Nintendo Switch cumple su primera semana en el mercado y todo son buenas noticias. Se trata ya de la consola Nintendo con mejores ventas de lanzamiento en Europa (más de 325.000 unidades en 2 días), récord también reportado en Estados Unidos. Allí, The Legend of Zelda: Breath of the Wild ha superado a Super Mario 64 como juego inicial más vendido en la historia de la multinacional japonesa. Por su parte, 313.7000 nipones se han agenciado la máquina, que supera los primeros datos de Wii U (308.000) y queda ligeramente por debajo de PlayStation 4 (322.000).

Un lanzamiento exitoso de todas todas, aunque serán su catálogo e impacto a largo plazo los que determinen el futuro de la plataforma. Buena parte de la redacción ya se ha hecho con ella, lo que nos permite valorarla de primera mano. Compartimos muchos de los puntos expuestos por las principales cabeceras, eso sí.

Alfonso Gómez

Director

Creo que mi relación con Switch se puede calificar de amor-odio-amor. Recuerdo que recibí con entusiasmo su anuncio, y después de comentarlo tomando unas cervezas con Raúl, decidí reservar la máquina con la edición de coleccionista del Zelda. Ahí estaba plenamente enamorado de la máquina, imaginaba sus posibilidades, fantaseaba con llevarla a todos lados… imaginaos, enamorado como un colegial.

Después llegó la bajona y el odio, empezaron a salir algunas opiniones de quienes la pudieron probar con antelación que no me agradaban, además, a cada semana que pasaba se confirmaba alguna información que me dejaba preocupado: catálogo escaso de lanzamiento, funcionalidades online sin especificar, nada de servicios multimedia… Ya no miraba la reserva con ilusión, francamente empezaba a verla con odio.

Pero llegaron los análisis de Zelda, las impresiones finales de la máquina y decidí que tenía que darle un voto de confianza, que se había apagado la llama del amor, pero que no era ella, era yo. Ya sabéis. Así pues, me armé de paciencia, aguanté unas cuantas colas y por fin la tenía entre mis manos. El resto es historia.

Estoy disfrutando de cada uso que le estoy dando, pensaba que la vertiente portátil de Switch no iba a ser para mí, pero después de tantas horas de uso, puedo decir que ya he jugado más a este Zelda en su modo portátil que en sobremesa. La máquina se muestra robusta, sabe agradarte con pequeños detalles, ya sean los soniditos de enganche de los Joycon o los de desbloqueo de la Switch; es tan versátil que cuesta imaginar cómo no había existido algo así antes. Solo espero que le vaya bien, ciertamente, que Nintendo consiga armar un buen catálogo first party, ya sea resucitando viejas glorias, como creando nuevas IPs y que los third party que quieran desarrollar para Switch lo hagan viendo sus ventajas y no un trámite en el que hay que estar.

El reto para Nintendo está ahí: conjugar dos segmentos a priori antagónicos y dotar de gasolina a su bólido durante meses, porque esta carrera la va a correr sola hasta que demuestre que Switch, al contrario de Wii U, ha venido para quedarse.

"Es tan versátil que cuesta imaginar cómo no había existido algo así antes".

“Es tan versátil que cuesta imaginar cómo no había existido algo así antes”.

Antonio Santo

Director editorial

Desconfiaba mucho del concepto mixto de consola, y quizá escaldado por el hundimiento de Wii U recibía lo nuevo de Nintendo con mucha cautela. Tras echarle unos cuantos días al cacharrito, por ahora me toca comerme mis palabras con Switch. El paso de portátil a sobremesa funciona mucho mejor de lo que pensaba, y no tanto por lo técnico sino por la sensación de fluidez, de no estar cambiando entre modelos de juego sino simplemente jugando sea donde sea y sin límites. Técnicamente también está algo por encima de lo que esperaba, sobre todo por la bien que se ve la pantalla portátil.

Eso sí: Switch es aún una promesa, una consola en potencia, más que un producto terminado. Las buenas sensaciones van acompañadas de la certeza de que han lanzado la consola de forma algo precipitada: el sistema operativo está prácticamente en los huesos, no hay aplicaciones, el multijugador aún ni ha asomado la patita… A Switch le falta un agua y está por ver qué se les ocurre a las compañías de desarrollo con sus peculiares funciones únicas.

La buena noticia es que el éxito inicial de la consola animará a las third parties a, como mínimo, darle una oportunidad; ese primer impulso era imprescindible tras el fracaso de Wii U. Junto con los desarrollos propios de Nintendo que han de venir, que casi siempre garantizan un buen nivel de calidad, la Switch está ahora mismo en buena posición para arrancar con fuerza. Siempre es bueno para el usuario que haya variedad de opciones, de máquinas y de estilos de juego; en ese sentido, creo que nadie puede dejar de alegrarse porque Nintendo recupere el aliento. Quién sabe, quizá sí que consigan establecer (otra vez) su propio nuevo concepto de consola. Y quizá éste sea el primer paso para borrar, o al menos difuminar, la línea entre sobremesa y portátil.

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“Switch es una consola en potencia más que un producto terminado”.

José Carlos Castillo

Jefe de redacción

Mis hábitos como jugador han cambiado durante los últimos años. El televisor, otrora centro del salón, se ha convertido en ruido de fondo mientras matamos el tiempo frente al smartphone o tableta electrónica de turno. Ocuparlo para jugar durante horas resulta cada vez menos usual, especialmente si se intentan conjugar vida profesional y conyugal. De ahí que muchos soñásemos con una plataforma híbrida como la que ha materializado Nintendo, con la que recuperar horas de juego cuando la sociedad cada vez más frenética en que vivimos lo permite.

Afrontar un sandbox como Breath of the Wild en cualquier parte ha hecho que me reconcilie con el género, también con la programación televisiva como testigo. Las horas muertas escudriñando mi timeline de Twitter han dejado paso a la recolecta de víveres por todo Hyrule, tareas menores que habría rehusado en otro contexto, limitándome a completar misiones principales hasta los títulos de crédito.

Sí, el concepto de Nintendo Switch es lo mejor que le ha pasado a la industria en años y toda una declaración de intenciones por parte de Kimishima, decidido a encumbrar la modernización de la firma japonesa. Hablamos de juegos para móviles, pero también de una campaña de marketing, acabado y plataforma de juego online acordes a los tiempos que corren.

Switch apela claramente a la generación de YouTube y los eSports, si bien aún habremos de esperar unos meses para valorarla con propiedad. Y es que nos llega a medio gas: una interfaz escueta, incógnitas sobre la futura aplicación multijugador para móviles y un catálogo de lanzamiento tenue, que acentúa el temor de que sus especificaciones resulten (una vez más) insuficientes para convertir los superventas de terceros. Y es que una vez pruebas Switch, quieres jugarlo todo en ella. Liberarte de ataduras y decidir cuándo, cómo y con quién disfrutarás tus partidas.

Nunca había deseado tanto que a Nintendo le salga bien la jugada, pero es que además cuenta con muchos ases bajo la manga.

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“Una vez pruebas Switch, quieres jugarlo todo en ella”.

Raúl Romero

Redactor

Cada vez que se anuncia una nueva consola, sea de la compañía que sea, arranca el tren del hype. A cada información filtrada, a cada noticia publicada, acrecientan mis ganas por echarle el guante. Con Nintendo todo esto se magnifica y en los últimos años hasta me produce algo de escepticismo. Dudas que se disiparon cuando supe, por fin, qué era NX.

Switch era todo lo que buscaba en una consola. Recuerdo fantasear con llevarme algo con una potencia de sobremesa a la calle: dicho y hecho. Nintendo escuchó por fin mis plegaria y el resultado entra por los ojos. Una consola de buena construcción, acabado y encima con un Zelda de lanzamiento. Y qué Zelda… uno de los mejores que se han hecho nunca.

La sensación de jugar algo tan inmenso como Zelda en cualquier parte me emociona. Recorrer la Meseta de los Albores, cabalgar entre lagos… solamente observar la formación de una tormenta a lo lejos es algo indescriptible y que pocos juegos (como The Witcher) son capaces de transmitir.

Pero no solo de bondades quiero hablaros: la consola tiene un par de fallos. Por un lado el diseño del dock, que puede rayar la pantalla (se solventa con un protector) y por otro la holgura de los Joy Con a largo plazo. Nada demasiado preocupante.

Sólo me queda esperar al próximo y apasionante E3: ¿con qué exclusivas nos sorprenderá Nintendo? ¡Que vuelva Samus por favor!

Liberarte de ataduras y decidir cuándo, cómo y con quién disfrutarás tus partidas

“Jugar algo tan inmenso como Zelda en cualquier parte me emociona”.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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