Una de las críticas que se suele achacar a las nuevas PlayStation 4 y Xbox One es la ausencia de retrocompatibilidad. Es decir, la falta de capacidad de ambos sistemas de reproducir discos de PlayStation 3 y Xbox 360 respectivamente. Sin duda, se trata de una función interesante que por desgracia no veremos implementada en las nuevas máquinas de Sony y Microsoft.

Ahora bien, ¿a quién perjudica realmente esta ausencia de retrocompatibilidad? ¿Es realmente esta retrocompatibilidad un elemento a tener en cuenta a la hora de valorar las nuevas consolas? En mi opinión, la respuesta a ambas preguntas es “depende”. Como suele ocurrir en muchas ocasiones en la vida, este debate no cuenta con una respuesta absoluta. No es todo negro o blanco: se trata de un tono de gris.

La ausencia de retrocompatibilidad no tiene por qué afectar a todo el mundo por igual

Y es que, pensando por un lado en ese jugón apasionado que no cuenta con espacio en su casa para introducir más sistemas (y al que le vendría de perlas vender su PlayStation 3 para poder financiar su PlayStation 4 sin tener que renunciar a los juegos que ya posee), la ausencia de retrocompatibilidad es sin duda un problema considerable, puesto que le imposibilita toda la jugada.

No obstante, también se puede ver a este grupo de jugadores desde otro prisma. Y es que son precisamente ellos los que menos importancia deberían darle a la retrocompatibilidad puesto que para jugar a los juegos de PlayStation 3, ya cuentan con su propia consola en casa, que pueden guardar y desempolvar siempre que deseen recordar viejos tiempos con su máquina favorita. Todo depende del punto de vista.

PS4 Xbox One

Por otro lado nos encontramos con los jugadores ocasionales, aquellos que quizás den sus primeros pasos en el universo del videojuego con la nueva generación gracias al oportuno regalo familiar. Evidentemente, a este tipo de público le importará muy poco la retrocompatibilidad de PlayStation 4 y Xbox One puesto que, o no poseen ninguna consola, o la que poseen es muy antigua y se va a la época de la PlayStation 2 y la primera Xbox. 

En definitiva, nos referimos a aquel público que nunca le ha importado estar a la última y que la última consola que entró en su casa cuenta con más de 10 años de antigüedad. Es obvio que a este tipo de público objetivo la retrocompatibilidad le trae sin cuidado. Por no hablar de aquellos usuarios que sólo cuenta con la Wii, para los que hablar de retrocompatibilidad con PlayStation 4 y Xbox One resulta absurdo.

 La retrocompatibilidad en sí misma es una función interesante y atractiva

No nos engañemos. La retrocompatibilidad en sí misma es una función interesante y atractiva. Permite dar un salto tecnológico sin obligarnos a deshacernos de la tecnología anterior, con lo que nuestra inversión previa se ve reforzada y extendida en el tiempo. Y no sólo en el mundo del videojuego. Sin ir más lejos, ¿alguien  se plantearía comprarse un reproductor Blu-Ray que no fuera compatible con nuestro catálogo en DVD

Pero como tal y como ya he intentado exponer en este artículo, en el mundo del videojuego la ausencia de retrocompatibilidad no tiene por qué afectar a todo el mundo por igual, ni tiene por qué ser vista de modo positivo por todo el mundo. En mi opinión (recordad que esto no deja de ser un artículo de opinión) en lo referente a la retrocompatibilidad en los videojuegos no todo es blanco o negro. Es un gris.

Logos

Además, no nos olvidemos de que mirándolo por el lado económico, la ausencia de retrocompatibilidad ofrece algo más que interesante en los tiempos que corren: las nuevas consolas tienen una arquitectura interna totalmente distinta que dificulta muchísimo la retrocompatibilidad (por no decir que la imposibilita) para poder ejecutar juegos de sistemas anteriores el coste de producción se dispararía y eso se vería rreflejado en el precio final. 

¿Y vosotros?
¿Qué opináis de la retrocompatibilidad en Xbox One y PlayStation 4? ¿La consideráis necesaria? No os cortéis y dejadnos vuestros comentarios al pie de esta noticia.

¡Sigue a Jon Zorita @Zorjo en Twitter!

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.