Nunca tuve intención de hacerme con la nueva microconsola de Sony. Aunque su presentación como PlayStation Vita TV llamó mi atención, pronto quedó a las claras como un dispositivo echado a perder. Aún con todo, muchos se han fijado en PlayStation TV como una solución idónea para prolongar sus partidas con PlayStation 4.

Sin comerlo ni beberlo, Papá Noel me lo trajo a casa envuelto para regalo. Cualquier jugador que se precie siente curiosidad ante un nuevo hardware, por lo que no tardé mucho en sacarlo de la caja y conectarlo al televisor. Antes de relataros mi experiencia, dejemos claro para qué sirve PS TV.

La explicación de por qué Sony ha descartado la coletilla Vita para los mercados occidentales es evidente. Las discretas ventas de su consola portátil a este lado del charco dejan en un segundo plano la compatibilidad con juegos de PS Vita. Tanto es así que el packaging oculta la ranura para tarjetas de juego en favor del Remote Play con PS4. En efecto, podemos jugar con la nueva sobremesa en otro televisor sirviéndonos de un DualShock 3 o DualShock 4, pero también descargar películas, series de televisión o juegos de PS Mobile, PSOne, PSP y la propia Vita. Una suerte de set-top-box restringido a PlayStation Store.

En esencia, PS TV es una PS Vita capada. La interfaz es idéntica, aunque adaptada a la carencia de paneles táctiles. Admite además sus tarjetas de memoria, con lo cual basta introducir la de nuestra portátil para disfrutar en pantalla grande de sus títulos… o eso se supone. Quitando el hecho del mísero gigabyte de almacenamiento interno, insuficiente de todas todas, pronto descubrimos que la lista de juegos compatibles es vergonzante. Puede que el catálogo de Vita no sea muy extenso, pero aún así se cuentan una veintena de exclusivas imprescindibles, en su práctica mayoría ajenas al cacharro que nos ocupa. Uncharted: El Abismo de Oro, Gravity Rush, Lumines: Electronic Symphony, WipEout 2048, Tearaway, Little Big Planet Vita… todos originan un mensaje de incompatibilidad. En el caso de Media Molecule llegamos a entender la carencia de cámara o micrófono como detonante, pero no así en otros títulos. La superficie táctil del DualShock 4 se antoja el remedio perfecto para aquellos que abusan de golpecitos o trazos en la pantalla. Es más, pulsando los botones L3 y R3 aparece un cursor que hace las veces de control táctil en algunos juegos. ¿Por qué no implementarlo en todos? Sony no ha querido invertir los recursos necesarios, del mismo modo que Ubisoft ha rehusado actualizar su sinfonía electrónica. 

Se pregunta uno entonces cómo la compañía nipona ha puesto en venta un producto a media cocción. Si pensabáis en PS TV como solución para desplegar los juegos de Vita en el televisor, podéis descartar la idea. Pocos de los últimos lanzamientos resultan compatibles, algo que se habría solventado usando la portátil a modo de mando. ¿Acaso ningún directivo ha valorado la posibilidad?

Pero las restricciones jugables no acaban ahí. Uno podría pensar que los catálogos digitales de PSone o PSP están a nuestra entera disposición, lo que justifica en algún sentido la compra. Nada más lejos. Esta PlayStation Store alberga un menor número de títulos, por lo que echaréis en falta bastantes inexcusables que sí están disponibles para PS Vita, PS3 o PS4.

En honor a la verdad, aquellos juegos compatibles se ven y juegan a las mil maravillas. Caso de Killzone: Mercenary, si bien algunos están faltos de optimización, como un OlliOlli que no deja pasar de la pantalla de título por esperar a que seleccionemos una opción en el inexistente panel táctil. 

¿Qué hay de la comunicación con PS4? Es la única funcionalidad del dispositivo que se salva, aunque no sin peros. Del mismo modo que el Remote Play con PS Vita resulta sencillo e inmediato, con PS TV costó hasta 5 intentos. Más nos vale asegurarnos de que nuestra red WiFi tiene suficiente alcance si queremos transmitir partidas de forma decente. No esperéis en cualquier caso una calidad original de imagen y sonido, para lo cual sale más a cuenta mover vuestra PS4 de habitación. La cosa mejora ligeramente si optáis por la conexión ethernet.

Puestos a pedir y ya que el hardware de PS TV y Vita difiere, habríamos agradecido la opción de transmitir partidas desde la portátil al televisor. Otra forma de ahorrarnos los citados problemas de compatibilidad y potenciar el atractivo de un aparato diminuto, que pasará fácilmente desapercibido en vuestro escritorio. ¿Merece la pena invertir 100 euros en ésto? Rotundamente no, al menos hasta que Sony caiga en la cuenta de cómo la interconexión con PS Vita mejoraría sustancialmente la propuesta.

A día de hoy, PlayStation TV trata de hacer muchas cosas pero ninguna del todo bien, especialmente por lo que respecta a la cantidad de juegos compatibles. Necesitaremos algo más que tres descargables gratuitos para convencernos y poco ayuda el tener que adquirir una (carísima) tarjeta de memoria o mando aparte si no tenemos ninguno en casa.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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