Muchos pensarán en Pokémon Shuffle como el primer juego free to play de Nintendo y en cierto sentido lo es. Steel Diver: Sub Wars se anunció a bombo y platillo como tal, pero los de Kioto huyeron de microtransacciones para ofrecer algo más parecido a una versión de prueba.

La descarga gratuita concedía un par de submarinos, otras tantas misiones y la opción de combatir en partidas multijugador tanto locales como en línea. Pagando 10 euros accedíamos a la versión premium, que multplicaba por muchos enteros el número de fases y acorazados. Shuffle es algo completamente distinto.

Basado en la premisa de Pokémon Link Battle!, aún disponible por 7,99 euros, Pokémon Shuffle limita sin miramientos el número de partidas. Si queremos seguir jugando no queda otra que esperar bastantes minutos hasta rellenarse el contador o apoquinar. Para ello The Pokémon Company saca de la chistera un sistema de joyas, con las que también adquirir monedas (necesarias para pertrecharnos de habilidades). Avanzar se convierte así no sólo en una cuestión del número de vidas disponibles, también de los ítems que nos garanticen la victoria.

Como buen free to play, en Suffle todo está pensado para pasar por caja. Registrar nuestra partida a diario nos concede monedas adicionales, amén de platarnos frente a Pokémon raros que capturar (el objetivo del juego). Stylus en ristre hemos de alinear tres o más Pokémon sobre la cuadrícula del panel inferior, de forma que reduzcamos la barra de vida del rival. Una vez fulminado toca capturarlo, lo que resultará más o menos sencillo en función del número de turnos sobrantes (sí, también podemos ampliarlo sacando la tarjeta de crédito) o sirviéndonos de una costosa Poké Ball especial.

Los Pokémon capturados evolucionan e incluso pueden usarse en combate. Tener en cuenta sus debilidades o fortalezas elementales frente al adversario resulta esencial. La peculiaridad jugable viene dada por las piedras de megaevolución, asociadas a uno de nuestros Pokémon en gresca. Al asignarlas aparece una barra en la esquina inferior izquierda que debemos rellenar a base de combos, lo que potenciará nuestros ataques.

La pregunta del millón es si podemos completar el juego sin recurrir a los micropagos. La respuesta es afirmativa en teoría, pero requeriría un número indecible de horas y reintentos, hasta el punto de hacernos desistir por frustración. Al igual que en Candy Crush, la jugabilidad se descompensa adrede en ciertos niveles, dispuestos sobre un mapeado cuasi infinito. Nadie duda de que el juego incrementará en varias centenas su número de fases… tantas como pingües resulten los beneficios para una Nintendo que estos días celebra un 17% de incremento interanual en los ingresos de su eShop.

Satoru Iwata se ha lanzado a la piscina de las microtransacciones incumpliendo al tiempo la promesa de que ninguna de sus grandes franquicias adoptaría dicho modelo. Inevitable entonces que el número de juegos free to play en la tienda digital de Nintendo crezca considerablemente en los próximos meses.

¿Acaso los grandes fabricantes del ocio electrónico han optado por unirse al enemigo en lugar de combatirlo? No extrañaría en el caso de la gran N, cuyo reinado en el segmento de las máquinas portátiles lleva tiempo amenazado por la irrupción de los dispositivos inteligentes y sus tiendas de aplicaciones. Sabed en cualquier caso que tenéis la última palabra: comprar joyas en Pokémon Shuffle avivará esta nueva estrategia de mercado para la firma del fontanero.

Las microtransacciones en Pokémon Shuffle

  • 1 Joya – $0.99 / €0.99 / £0.89
  • 6 Joyas – $4.99 / €4.99 / £4.49
  • 12 Joyas – $8.99 / €8.99 / £8.09
  • 35 Joyas – $24.99 / €24.99 / £22.49
  • 75 Joyas – $47.99 / €47.99 / £42.99
  • 5 corazones = 1 joya
  • 18 corazones = 3 joyas
  • 38 corazones = 6 joyas
  • 80 corazones = 12 joyas
  • 3000 monedas = 1 joyas
  • 10000 monedas = 3 joyas
  • 22000 monedas = 6 joyas
  • 48000 monedas = 12 joyas

 

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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