Este fin de semana hemos conocido un misterioso mapa de Assassin's Creed IV: Black Flags, la nueva entrega de la franquicia de los Asesinos. Bajo el título "El Tesoro del Misterio", este mapa nos marca cuatro lugares con una equis. Vamos a explicar un poco cómo eran estos cuatro lugares en el siglo XVIII, época en la que transcurre el juego, para que el lector interesado pueda ponerse en situación para disfrutar más aún de esta aventura de piratas que prepara Ubisoft.

Florida

En el siglo XVIII Florida (por aquel entonces aún una colonia bajo soberanía española) era una de las regiones más ricas y florecientes de las colonias de Ultramar, y de paso uno de los puertos más importantes del Caribe. En los años anteriores a 1715, fecha en la que transcurren los eventos del juego, había sido escenario de durísimas batallas durante la Guerra de Sucesión española: cada uno de los bandos en lucha atacó las ciudades y emplazamientos leales al bando contrario apoyándose en los colonos y nativos locales.

En 1715, ya con los Borbones sentados en el trono español, una relativa calma había vuelto a la zona. Florida era ahora más pequeña tras la creación de una nueva colonia inglesa, Georgia, aprovechándose de la destrucción de los emplazamientos del norte de Florida durante la guerra. En la época, la zona era todo un hervidero de culturas: los esclavos africanos que conseguían huir de las plantaciones británicas en Norteamérica conseguían su libertad al llegar a Florida a cambio de convertirse al catolicismo. Estos ex-esclavos crearon sus propias comunidades, y además se mezclaron con poblaciones de refugiados nativos que, empujados por los ataques de los colonos y soldados ingleses, habían tenido que huir de su tierra natal para esquivar la muerte o la esclavitud.  

A estos dos colectivos hay que sumar los criollos (españoles nacidos en tierras americanas), los mestizos entre diversas razas y los europeos que recalaban en sus puertos, fuera oficialmente en labores comerciales… o a escondidas en pequeñas calas para abastecerse en secreto, ya que, como vimos en el reportaje sobre la Edad Dorada de la Piratería, muchos gobernadores y alcaldes toleraban (cuando no colaboraban sin tapujos) con tripulaciones fuera de la ley. La Florida era un lugar de paso para todas las poblaciones del Caribe, y también un campo de batalla incluso en las épocas de supuesta paz: tanto los franceses como los ingleses ponían a prueba constantemente la capacidad de España para defender su colonia con rápidas incursiones militares a las misiones y emplazamientos españoles. Sin duda, una zona apasionante para vivir aventuras…

Mapa de Assassin's Creed IV

Isla Cat y Isla Cayo

La isla Cat es una de las islas Bahamas; unos dicen que recibe su nombre de Arthur Catt, un pirata inglés que según la leyenda enterró allí su tesoro antes de desaparecer (de hecho el pueblo más grande de la isla se llama Ciudad Arthur), mientras que otros apuntan a una gran población de gatos salvajes en la isla que habría impresionado a los primeros colonos. Se trata de un pequeño islote de sólo 389 kilómetros cuadrados: para hacernos una idea, la provincia de Vizcaya tiene una superficie de 2.217 km2…  Cat estuvo prácticamente despoblado hasta finales del siglo XVIII, época en la que algunos colonos ingleses, derrotados en la Guerra de la Independencia americana, recalaron allí para tratar de aprovechar la fertilidad de sus tierras.

Hasta esa época, la isla Cat era básicamente poco más que un lugar de paso para piratas y criminales de diverso tipo, exploradores y esclavos fugados. Algunos creen que fue la primera tierra que avistaron las naves de Cristóbal Colón en su viaje al oeste. Eso es más o menos lo que nos encontraremos en Assassin's Creed IV: un islote abandonado con espectaculares paisajes, altísimos acantilados y montañas (los más altos del archipiélago de las Bahamas, de hecho), profundas cuevas y una fauna salvaje que prácticamente aún no conoce al ser humano. Como nota curiosa: oficialmente la isla Cat se llamó San Salvador hasta el año 1926.

Con respecto a la isla Cayo que aparece referenciada en el mapa, es difícil decir a qué puede referirse: en la costa norte de Cuba hay numerosos islotes llamados Cayo (Cayo Coco, Cayo Largo, Cayo Norte…) y el mapa no es lo bastante exacto para determinar cuál puede ser. En cualquier caso todos ellos son más o menos lo mismo: islotes diminutos despoblados con cuevas marinas y calas escondidas: es decir, escondites perfectos para piratas.

Isla de San Andrés

La isla de san Andrés es un diminuto islote de 26 kilómetros cuadrados (para hacernos una idea, el municipio de Bilbao ocupa 40,65) que pertenecía (al menos nominalmente) a la corona británica. Decimos que la autoridad británica era más nominal que otra  cosa porque la isla estaba bastante desprotegida: algunas comunidades de colonos la ocuparon durante siglos para explotar sus recursos naturales, y por lo demás era centro de operaciones de piratas tan conocidos como Henry Morgan.

En la época en que transcurre Assassin's Creed IV la soberanía de la isla estaba entre los ingleses y los españoles, que habían llegado a conquistarla (para ser expulsados no mucho tiempo después). En cualquier caso, eso es lo que nos encontraremos: colonos holandeses e ingleses sin muchas ganas de que les moleste ni una autoridad ni otra, y por otro lado un asentamiento histórico de piratas desde 1670. Otro lugar interesante por el que pasar…

Sobre El Autor

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Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

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