En el contexto de crisis actual en el que estamos sumergidos, quien más quien menos discute de vez en cuando con los amigos sobre las medidas que tomaría si fuera presidente. Gastar más en esto, recortar en aquello, crear tal o cual ministerio… Siempre se ha dicho que España es un país con 44 millones de seleccionadores de fútbol, pero en esta época tan complicada a nivel político y social también somos un país con 44 millones de presidentes del gobierno.

Y, por supuesto, igual que hay videojuegos para satisfacer al Vicente del Bosque que todos los futboleros llevamos dentro, también hay títulos con los que alimentar nuestra secreta ambición por mandar y organizar. El género de los simuladores políticos es bastante antiguo, aunque no ha sido muy transitado; la razón principal es que suelen tratarse de juegos muy complejos, por lo que la enorme labor de creación no acostumbra a verse compensada por buenas ventas. Sin embargo, son juegos con una comunidad de usuarios muy fiel: ganarse el corazoncito de un auténtico estratega es una tarea difícil, pero su lealtad será para siempre. Revisemos algunos de los simuladores políticos más clásicos y recordados de la historia de los videojuegos.

Uno de los primeros y más complejos, que aún hoy podría dar buenas horas de juego a un aficionado del género, es ‘Crisis in the Kremlin‘. Este juego, lanzado en 1991 para PC, comienza a desarrollarse en los últimos años de los 80 y recrea la crisis que a la postre terminó con la caída del Muro de Berlín y la URSS desmembrándose. Con ‘Crisis in the Kremlin’ puedes cambiar la historia: puedes encarnar a un reformista (Gorbachev), un nacionalista ruso (Yeltsin) o un comunista de la vieja guardia (Ligachev). Decidirás presupuestos, política exterior e interior, estrategias militares… Tus acciones pueden llevar a una democratización ordenada, a mantener la URSS contra viento y marea… o al caos total y absoluto.

Otro clásico imprescindible de la simulación política (probablemente el más reconocido, exitoso y longevo) es la franquicia Civilization. La mejor creación del gurú de los videojuegos Sid Meier, Civilization arrancó en 1991 con un formato prácticamente equivalente al que sigue teniendo: estrategia por turnos, un árbol de posibilidades increíblemente complejo y un horizonte de juego inagotable incluso en su primera entrega. Dado que empezamos la partida en el año 4.000 antes de Cristo, y puede llegar a durar más allá del año 2100… ¡imaginad cuántos turnos de juego son esos 6.100 años! Durante este tiempo construiremos infraestructuras en nuestras ciudades, decidiremos en qué investiga nuestra civilización, la estrategia militar y diplomática, las explotaciones mineras o agrícolas… En fin, cada uno de los aspectos de la dirección de toda una civilización desde la Edad de Piedra hasta la supremacía total en el mundo, sea por la vía militar o por la superioridad cultural o comercial. Desde 1991, 13 juegos de la franquicia Civilization (más 4 lanzados por Sid Meier exactamente iguales pero con otro título por cuestiones de derechos) han mantenido el legado de uno de los juegos de estrategia más aclamados de todos los tiempos.

El tercer juego que queremos destacar en este breve repaso a la simulación política es Trópico: un juego lleno de humor negro en el que encarnamos a un dictador de una república bananera. Nuestro objetivo es bastante realista: tratar de mantenernos en el poder el máximo tiempo posible a la vez que nos llenamos los bolsillos… para lo cual, nos guste o no, no nos queda más remedio que cuidar más o menos a nuestros ciudadanos. Construiremos complejos para atraer al turismo, daremos discursos desde el balcón presidencial, repartiremos dinero en plan populista… Todo lo necesario para que no nos muevan la poltrona. Tres entregas van ya de la franquicia Trópico (la segunda, un extraño what if en la época de los piratas), distribuido por FX Interactive en España; sin tratarse de un superventas, este curioso juego sí que dispone de una comunidad de usuarios muy fiel que lo mantienen con vida.

Finalmente, queremos destacar otro juego distribuido por FX Interactive en nuestro país, que culminaría (literalmente) el afán por ser presidente de más de uno: “Yo, presidente: Camino a la Moncloa“. En este juego encarnamos al candidato de uno de los dos principales partidos políticos en su carrera hacia la Moncloa… y una vez nombrados presidentes, tendremos en nuestras manos cada resorte del estado español. Controlaremos la balanza de pagos, los aranceles del comercio, las relaciones diplomáticas con el resto de países europeos… ¿Crees que serías capaz de convertir España en el líder de un nuevo orden mundial? Pues aquí tienes un buen juego para demostrar a todo el mundo tu habilidad como mandatario. ¡Quién sabe si no nos iría mucho mejor si los políticos se entrenaran un poco con alguno de estos juegos!

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