Dado que Electronic Arts obvió el estreno de La Comunidad del Anillo, “El Señor de los Anillos: Las Dos Torres” incluyó narrativa de la primera película. Stormfront Studios firmó un hack and slash notable, en la que muchos interpretaron como una de las mejores adaptaciones del cine al videojuego. Se vendieron 4 millones de unidades en todo el mundo, cifra superada por “El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey” al año siguiente. Pese a ello, la crítica se mostró dispar y los incondicionales de la franquicia siguieron esperando esa gran aventura que hiciese honor al universo Tolkien.

Con “The Lord of the Rings: War of the Ring” (2003), Sierra retornó a la estrategia en tiempo real, brindándonos la oportunidad de encarnar a ‘los malos’ y de enfrentarnos a otros jugadores vía Internet. Una vez más, el resultado dejó insatisfechos a los amantes del género, que lo encontraron demasiado sencillo. El mismo sello nos trajo la segunda traslación de “El Hobbit“, cuyo postergado desarrollo propició un plataformas de público incierto: su estética infantil no casó con una dificultad tan sólo acorde a los más diestros. Con todo, sigue siendo el videojuego más fiel a la novela.

Mientras tanto, EA continuó sacando jugo a su acuerdo comercial. “The Lord of the Rings: The Third Age” (2004) combinó la exploración en tercera persona con los combates por turnos, en lo que ciertos analistas consideraron un clon de Final Fantasy X. O ‘intento de’ más bien, ya que ni el sistema de juego ni la trama pudieron compararse a la franquicia de Square Enix. ¿Qué vino después? Dos nuevos RTS, “The Lord of the Rings: The Battle for Middle-earth” y su secuela (2006 – 2007), por fin un digno representante de su categoría. No pudo decirse lo mismo de “The Lord of the Rings: Conquest” en 2009; acción descafeinada con la que los de Redwood City dijeron adiós a la propiedad intelectual.

La siguiente (y última) etapa de El Señor de los Anillos en esto del ocio electrónico discurre bajo el seno de Warner Bros. Interactive. Como hizo con el hombre murciélago, la editora ha sabido conducir la licencia hasta el aplauso unánime, comenzando por uno de los MMORPG más longevos: “The Lord of the Rings Online: Shadows of Angar“. Seis han sido las expansiones recibidas desde 2007, la última el pasado 2 de agosto (“Mordor”).

Tras tropiezos como “The Lord of the Ring: Aragon’s Quest” (aventura de acción aparecida en 2010) y el action RPG “The Lord of the Rings: War in the North“, Warner apostó por lo seguro. Traveller’s Tales llevaba tiempo convenciendo con la serie Lego y de igual modo lo hicieron “Lego: El Señor de los Anillos” y “Lego: El Hobbit“, a colación de la segunda trilogía de Peter Jackson. Era el momento de recuperar también a los jugadores adultos, para lo que se confió en Monolith Productions. Suyo fue el MOBA “Guardians of the Middle-eart” (2012), aunque en esta ocasión se apostaría por una aventura de acción en mundo abierto.

Lo cierto es que “La Tierra Media: Sombras de Mordor” llegó sin hacer ruido, convirtiéndose en la mayor sorpresa de 2014. No por nada fue elegido “Mejor Juego del Año” en los premios del Fun & Serious Game Festival, lo que contribuyó a una edición Game of the Year. Amén de sus combates cuerpo a cuerpo, el gran protagonista fue el sistema “Nemesis”, por el que la inteligencia artificial de los personajes no controlables aprendía de nuestros movimientos (y errores). A días de publicar nuestra crítica de la secuela, “Sombras de Guerra” ha superado las mejores expectativas.

1 2

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.