Se conoce por “Sonic Cycle” el proceso desde que se anuncia un videojuego protagonizado por el rayo azul hasta su lanzamiento. Consta éste de tres fases: en la primera se acoge con entusiasmo el tráiler de presentación, cuando los incondicionales del personaje claman su retorno triunfal tras varias entregas en decadencia. Suelen ser vídeos espectaculares, en los que Sonic hace gala de sus cabriolas. La segunda fase acontece a medida que se revela información: se descubre que el erizo no estará solo, insertándose secciones de gameplay anodino entre las fases principales. Se atisba también una rebaja del acabado gráfico. El ciclo se completa con la comercialización del juego y la publicación de las primeras críticas: se habla de la peor entrega en años y el desánimo cala en los seguidores, quienes perjuran no volver a ilusionarse.

Sin embargo, se ilusionan. Es irremediable para con todo un icono del ocio electrónico, quien desde Sonic Adventure 2 no ha motivado un título acorde a su figura. Hay quien culpa a un Sonic Team empeñado en la experimentación, pero también a SEGA, deseosa de hacer caja sin imponer el mínimo criterio de calidad. Tal así que Hajime Satomi, presidente de la multinacional japonesa, reconoció haber fallado a los usuarios: “He sido claro con mis empleados: si no somos capaces de mantener la calidad de nuestros productos, entonces mejor no lanzarlos”.

El último traspiés del erizo fue Sonic Boom, previo rediseño del personaje con motivo de una nueva serie de animación. Las protestas se elevaron a una jugabilidad soporífera, plagada de errores de programación. Con 32 puntos sobre 100 en Metacritic, la versión para Wii U (Rise of Lyric) se sitúa como el quinto juego peor puntuado de la plataforma. Tampoco Sonic Boom: Fire & Ice (lanzado para Nintendo 3DS el pasado septiembre) consiguió remontar la situación.

En Sonic Forces controlaremos exclusivamente al erizo. En tres variantes: moderna, clásica y...

En Sonic Forces controlaremos exclusivamente al erizo. En tres variantes: moderna, clásica y “secreta”.

Visto el panorama, los anuncios de Sonic Mania y Project Sonic 2017 (ahora “Sonic Forces“) no invitaban al entusiasmo. Esto cuando el primero se antoja la única solución posible al estancamiento: el retorno al pixel perfect con una tanda de niveles alternativos; todo un homenaje a la trilogía de Mega Drive. ¿Damos por hecho entonces que Sonic Forces será otro plataformas 3D errático? Su nomenclatura invita a pensar en tandas de personajes que combatirán el enésimo apocalipsis robótico, algo similar al funesto Sonic Heroes. De hecho, SEGA confirmó la presencia de secundarios como Amy Rose, Knuckes, Espio, Vector y Charmy… Falsa alarma. Hace unas horas, la compañía aclaraba que se tratará de cameos y que controlaremos exclusivamente a Sonic. Se trastoca pues la segunda fase del ciclo.

Pero no cantemos victoria, ya que los responsables del desarrollo (implicados en unos aceptables Sonic Colors y Sonic Generations) hablan de “tres variantes”. Esto es, controlaremos a un Sonic moderno por entornos tridimensionales, otro de diseño clásico (regordete) bajo scroll lateral y un tercero sobre el que nada se sabe. Recordemos que el gran problema de Sonic Unleashed resultó, precisamente, la inclusión de una metamorfosis. Las fases lentas de aquel Sonic Lobo sepultaron las bondades del resto del juego, cuyos loopings convencieron por vez primera en años. ¿Y si Sonic Team se pasa de creativo y vuelve a ‘cortarnos el rollo’?

Cuesta creer cuando te has quemado ambas manos, pero nada de lo mostrado invita al pesimismo

Por lo pronto tan sólo podemos dilucidar de las primeras impresiones publicadas. En Sonic ForcesEggman ha triunfado y la humanidad queda a merced de un ejército mecánico, que ha sembrado el caos y la destrucción a lo largo y ancho del planeta. En este contexto discurre el gameplay bajo estas líneas, donde identificamos los movimientos e interacciones (raíles, rebotadores…) habituales de la franquicia. Recolectamos anillos, esquivamos rivales o los machacamos a velocidad de vértigo, sin espacio para las secciones pausadas; todo bien en este sentido. Habrá que ver cómo encaja esto en el “mundo a gran escala” que nos prometen.

Me he llevado demasiados chascos con Sonic. Cuesta creer que Sonic Team no haya aprendido de sus errores; que cualquier elemento superfluo enturbia la fórmula que engrandeció al personaje, pero así llevan demostrándolo durante la última década. En cualquier caso volveré a poner la mano en el fuego, aunque sólo sea por el morbo de jugar Forces en mi flamante Nintendo Switch.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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