De entre  los dispositivos presentados por Microsoft en su Windows 10 Devices Event, Surface Book fue el que atrajo todas las miradas. No es sólo que tan siquiera se rumorease, sino que supone el primer ordenador portátil fabricado enteramente por los de Redmond, revelado justo cuando la compañía avanza con paso firme por la senda de los servicios.

Surface Book parte de la exitosa Surface Pro, ahora un convertible con todas las de la ley. El panel de 13’5 pulgadas (PixelSense y multitáctil hasta 10 puntos) se desacopla fácilmente del teclado para su empleo cual tableta electrónica. Presenta una resolución de 3.000 por 2.000 píxeles, densidad de 267 píxeles por pulgada, conontraste de 1800:1 y puede girarse 360 grados gracias a la bisagra dinámica que aporta identidad al conjunto.

El teclado retroiluminado permite largas sesiones por sus teclas de gran recorrido (1,6 milímetros). Implementa un trackpad fabricado en cristal Gorilla Glass 3 y un lector de huellas dactilares para desbloquear Windows 10 a un sólo toque.

Surface Pro 4 junto a Surface Book

Surface Book tampoco desmerece en sus interioridades, pues alberga procesadores Intel Core i5 o i7 de sexta generación, entre 8 y 16GB de memoria RAM, tarjeta gráfica Intel 520 o GeForce con 1 GB de memoria RAM GDDR5 y disco de estado sólido con 128GB a 1TB de capacidad. Semejante potencia no estará reñida con la autonomía, prometiéndose hasta 12 horas de reproducción de vídeo.

Completan la oferta sendos puertos USB 3.0, salida miniDisplayPort, lector de tarjetas SD, altavoces frontales con calidad Dolby, micrófonos duales, cámaras delantera y trasera de 8 y 5 megapíxeles respectivamente, conectividad WiFi ac 2×2 MIMO y Bluetooth 2.0. Todo en un cuerpo de 28 milímetros y 1,5 kilogramos de peso (7,7mm y 725 gramos en modo tableta).

Microsoft también aprovechó para presentar Surface Pen, stylus con 1.024 niveles de presión que acoplaremos magnéticamente al cuerpo en magnesio del portátil. ¿El precio? Entre 1.499 y 2.700 dólares. Quienes lo han probado se dicen maravillados, ante un equipo capaz de hacer frente al MacBook Pro de Apple. Pero, ¿por qué ahora? Con Nadella irrumpiendo en las Keynote de Cupertino y su división de dispositivos móviles en la cuerda floja (sorprende el anuncio de terminales como el Lumia 550, Lumia 950 y Lumia 950 XL).

Software que haga fuerte al hardware, ahí estuvo siempre el quid de la cuestión

Dada la buena acogida de Windows 10 y la mejorada estrategia para con Office gracias a la nube, Microsoft está en disposición de ocupar el trono del software. Sólo cuando ha tenido claro su enfoque, ha surgido hardware propietario capaz de deslumbrar. Smartphones, tablets y ahora un portátil diseñados para amoldarse al nuevo sistema operativo como ningún otro gadget hasta la fecha.

¿Acaso las perspectivas para con Xbox One no han mejorado  desde que Windows 10 entró en la ecuación? Software que haga fuerte al hardware, ahí estuvo siempre el quid de la cuestión. Microsoft se habría ahorrado muchos disgustos y reportes finacieros en declive de haberlo constatado antes, pero nunca es tarde si la dicha es buena.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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