No nos equivocamos incluyendo a Tatsumi Kimishima entre los firmes candidatos a presidir Nintendo, días después de conocer el súbito fallecimiento de Satoru Iwata. Las apuestas hablaban también de Reggie Fils-Aimé (Presidente de Nintendo América), Satoru Shibata (Presidente de Nintendo Europa), Masahiro Sakurai (responsable de la franquicia Smash Bros.) y los presidentes interinos Genyo Takeda y Shigeru Miyamoto, a su vez cabecillas de las divisiones de hardware y software respectivamente.

“Queremos fortalecer y mejorar la gestión de nuestra compañía a raíz del fallecimiento de su Presidente, Satoru Iwata, el 11 de julio de 2015. Una revisión a gran escala de la estructura organizativa se hará efectiva el 16 de septiembre de 2015”. Con estas líneas, la junta directiva de Nintendo ha anunciado el nombramiento de Kimishima como nuevo presidente, quizás el nombre más desconocido para los usuarios. ¿Quién se esconde tras su apariencia de ejecutivo canónico?

El abandono de Wii U resulta más plausible que hace unas horas

Tatsumi Kimishima nació en Tokyo, el 21 de abril de 1950. Licenciado en Derecho por la Universidad de Hitotsubashi, sus primeros pasos en el mercado profesional se produjeron en el ámbito bancario. 27 fueron sus años al servicio de Sanwa Bank of Japan, donde le fueron encomendadas la planificación y comunicación corporativas así como el desarrollo internacional de negocio. Tales menesteres le llevaron a Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Centroamérica.

En diciembre del 2000 cambió diametralmente de actividad, al abrazar el sector del ocio electrónico como CFO (Chief Financial Officer) de The Pokémon Company. Un año más tarde ascendió a Presidente de Pokémon USA, cargo que mantuvo hasta 2002 tras el lanzamiento de títulos emblemáticos como Pokémon Oro y Plata y Pokémon Cristal.

La deficitaria situación de Nintendo por las escuetas ventas de GameCube detonó su nombramiento como Presidente de Nintendo América en enero de 2002. Sucedió a Minoru Arakawa, yerno del tercer Presidente de la multinacional (Hiroshi Yamauchi), quien apenas permaneció un año en el sillón. El buen hacer de Kimishima le convirtió en CEO y miembro de la junta directiva en mayo de 2006, puesto que recogería el mismísimo Iwata en junio de 2013. También entonces Fils-Aimé asumió el papel de Presidente y COO de la división.

14422195143841Como Iwata, Kimishima jugó un papel determinante en el lanzamiento de Nintendo DS y Wii, plataformas que revitalizaron una compañía al borde del desastre tras el empuje de Sony PlayStation y la entrada en juego de Microsoft. Ese verano de 2013 recaló en las posiciones que ha mantenido hasta la fecha, como administrador y responsable de recursos humanos, compatibles con su primera etapa en la presidencia.

En su comunicado, Nintendo también menciona a Miyamoto y Takeda, quienes pasan a referirse como asesores creativo y técnico respectivamente. Se interpreta como una forma de suplir las carencias de Kimishima, asiduo de los despachos pero ajeno a la experiencia en desarrollo que acumuló su predecesor. Y aunque el perfil resulte bien distinto, Kimishima comparte sin miramientos la visión de Iwata, como bien demostró su apoyo al esquema de control táctil y los sensores por movimiento. No se esperan pues excesivos virajes en la hoja de ruta marcada, con el desarrollo de videojuegos para dispositivos móviles y la diversificación de productos (figuras interactivas, irrupción en parques temáticos, producciones audiovisuales…) como metas.

Ahora bien, Kimishima no arrastra el compromiso contraído por Iwata para con los usuarios de Wii U. El abandono prematuro de la plataforma,  incapaz de prosperar pese a sus esfuerzos de catálogo, es hoy más plausible que nunca. Con el anuncio de Project NX previsto para la Electronic Entertainment Expo de 2016 y el retraso indeterminado del próximo The Legend of Zelda, mucho nos tememos que Star Fox Zero y Xenoblade Chronicles X copen la última campaña navideña del GamePad.

Kimishima ejerció de Presidente de Nintendo América entre 2002 y 2006

Kimishima ejerció de Presidente de Nintendo América entre 2002 y 2006

La lógica de cualquier toma de poder dicta fulminar las decisiones ineficaces, lo que también atañe a la plataforma para la mejora de la calidad de vida bosquejada por Iwata. Consola de videojuegos propiamente dicha o surtido de accesorios no ponibles, la discreta acogida del Wii Fit Meter y los peligros de abarcar demasiado podrían replantear la cuestión.

Los juegos, en último término, siguen resultando determinantes para el devenir de una Nintendo que estos días celebra el 30 aniversario de su emblemático fontanero. El propio Kimishima ha aparecido en los créditos de muchas de sus aventuras, tales como Mario Party 5, Mario Party 6, Mario Party 7, Mario Party 8, Mario Golf Advanced Tour y Mario Golf: Toadstool Tour. Exclusivas que no serán suficientes a largo plazo si el nuevo presidente no recupera el interés de las principales editoras.

Actualización: Al cierre de este artículo Kimishima ha declarado que su ocupación del cargo no se prolongará por más de un año, mientras se conforma una nueva cúpula directiva. Por consiguiente, cumplirá a rajatabla las disposiciones de Iwata, centradas en el lanzamiento de Nintendo NX, su acuerdo con DeNa y la explotación de licencias.

Sobre El Autor

Redactor Jefe

Licenciado en periodismo por la Universidad de Málaga, siempre con el propósito de especializarse en ocio electrónico y nuevas tecnologías. Actualmente reside en Madrid, donde ejerce como Jefe de Redacción para esta revista. En su década de experiencia ha prestado servicio a grupos de referencia como Axel Springer (Hobby Consolas), Dixi Media (La Información), Gamereactor (división española) o Hipertextual (Ecetia, AppleWeblog y ALT1040).

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