La Operación Dark Winter fue un ejercicio realizado en 2001 por el gobierno de los Estados Unidos, una simulación de un ataque con armas biológicas sobre la población civil. El objetivo era comprobar la capacidad de respuesta del país ante un ataque bioterrorista y las vulnerabilides del sistema para, finalmente, plantear un nuevo protocolo de actuación ante una emergencia de este tipo. En aquel experimento, los atacantes utilizarían el virus de la viruela en un primer ataque en Oklahoma, seguido por nuevas detonaciones en Georgia y Pensilvania. La viruela, recordemos, se declaró oficialmente erradicada en 1979; desde entonces ningún niño ha vuelto a ser vacunado, y las reservas de anticuerpos contra el virus son testimoniales. Según la simulación, ni la industria farmacéutica ni el débil sistema de salud nortamericano tendrían infraestructuras y capacidad logística para responder al desafío y organizar una campaña de vacunación masiva.

En la Operación Dark Winter una comisión de expertos diagnosticó que EEUU no estaba preparada para una epidemia

La comisión de expertos, formada por especialistas de ramas muy distintas (militares, epidemiólogos, políticos, abogados, periodistas…) ofreció un diagnóstico preocupante: EEUU no estaba preparada para una epidemia. Los servicios de emergencia quedarían desbordados, las autoridades de las distintas instituciones no serían capaces de coordinarse adecuadamente y la rápida falta de suministros provocaría disturbios entre la población. En trece días el país colapsaría y se vería reducido al caos.

Sobre la historia real (e inquietante) de la Operación Dark Winter se construye Tom Clancy’s The Division, la nueva superproducción de la industria del videojuego firmada por el gigante galo Ubisoft. En The Division, un grupo terrorista infecta de viruela millones de billetes de dólar; la locura consumista del Black Friday (el viernes anterior a Acción de Gracias) se encarga de que los billetes cambien de manos lo bastante como para causar un brote epidémico que muy pronto se descontrola y arrasa con todo el país. El jugador encarna a un miembro de una organización paramilitar secreta, la División Estratégica Nacional (o simplemente “The Division”), encargada de evitar el derrumbe definitivo de la civilización. The Division debe recuperar el control de las ciudades más importantes para dar tiempo a que se desarrolle una cura con la que detener la epidemia antes de que sea demasiado tarde; la acción transcurre en la ciudad de Nueva York, recreada especialmente por Ubisoft para el juego.

the-division-portada

Una amenaza creíble

Acostumbrados a que los videojuegos de acción nos enfrenten a escenarios más fantásticos (invasiones extraterrestres, guerras futuristas, apocalipsis zombie…), una “simple” epidemia de viruela, que nos enfrenta con problemas reales de nuestro propio mundo, puede resultar incluso más inquietante. Debió de ser aterrador ver por primera vez al Doctor Caligari o a Nosferatu hace 100 años, pero hoy en día pocos monstruos tienen ya la capacidad de alterarnos una vez se encienden las luces; la amenaza del terrorismo o de una epidemia imparable puede ser mucho más efectiva: son miedos reales y tangibles.

Tom Clancy en los videojuegos. Tom Clancy es especialmente conocido por novelas de intriga y espionaje tan populares como La caza del Octubre Rojo. El fallecido escritor de best-sellers escribió 20 novelas que han vendido más de 100 millones de copias en todo el mundo, sin contar el éxito de sus adaptaciones cinematográficas. Lo que muchos lectores no saben es que Clancy estuvo estrechamente vinculado al mundo del videojuego: en 1996 fundó el estudio de desarrollo Red Storm Entertainment, que cuatro años más tarde fue adquirido por Ubisoft. Los juegos publicados desde entonces bajo la marca Tom Clancy’s se cuentan por docenas, y en todos ellos hay un hilo en común que podemos ver en The Division: acción, temática militar o de espionaje y cierto realismo en los planteamientos e historias.

Martin Hultberg, director de la franquicia Tom Clancy (basada en la obra e ideas del fallecido escritor de best-sellers), nos explica que este punto de partida realista y creíble era un requisito obligatorio desde el principio. “Al ser parte [el juego] de la franquicia Tom Clancy, teníamos que asegurarnos de que ofrecíamos escenarios plausibles, basados en la realidad”, asegura Hultberg. “La amenaza de una pandemia mortal de algún tipo es un peligro claro y presente al que nuestra sociedad se enfrenta actualmente. También es algo fresco para explorar y nos ofrece la posibilidad de informar a los jugadores de un asunto relevante del mundo real”.

1 2 3

Sobre El Autor

Director de contenidos
Google+

Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.