Geometry Dash es otro gran ejemplo de "éxito improbable". Basado en el ya clásico "Impossible Game", conocido por ser uno de los juegos más frustrantes de la historia, ha arrasado en las plataformas móviles principalmente por lo bien que se adapta a las pantallas táctiles (puede jugarse con un sólo dedo) y por haber sabido rebajar la dificultad de Impossible Game a un punto que la hace soportable para el jugador casual.

Aún así, Geometry Dash sigue suponiendo un reto incluso para jugadores experimentados. En apariencia, el juego es sencillo: controlamos a un cuadrado que se mueve a velocidad fija hacia la derecha y salta cada vez que pulsamos la pantalla. Con estos saltos tenemos que evitar obstáculos llevarán a nuestro cuadrado a una inevitable muerte (lo que en realidad tampoco supone una gran tragedia, aunque nos obligará a empezar el nivel desde el principio).

Pero por supuesto, nada es tan sencillo como parece. Conforme vayamos pasando niveles los obstáculos se irán volviendo más complicados, los niveles se llenarán de trampas, nuestro cubo avanzará cada vez más rápido… y antes de que nos demos cuenta el inocente juego del cuadrado que saltaba nos tendrá enganchados y estará llevando nuestros reflejos al límite. Para evitar frustraciones innecesarias, os damos algunos consejos para superar las partes más difíciles del juego.

Lo principal, puesto que se trata de un juego de reflejos y habilidad, es prestar atención. Ya que la velocidad de pulsación es crucial, es recomendable utilizar el dedo índice o corazón para pulsar la pantalla, ya que son mucho más ágiles que el pulgar. Además, prestando atención a la música podremos distinguir patrones que nos ayudarán a saber cuándo debemos saltar, de modo que si jugamos en el transporte público (por ejemplo) es recomendable utilizar auriculares.

Una de las partes que más cuestan al principio son las "escaleras", en las que tendremos que realizar muchos saltos seguidos a intervalos regulares para evitar caernos. Podría parecer que hace falta una gran coordinación, pero generalmente no es así: la mayor parte de estas escaleras pueden superarse simplemente manteniendo pulsada la pantalla, lo que hará que nuestro cuadrado salte ininterrumpidamente nada más tocar el suelo. Eso sí, debemos estar atentos a la hora de levantar el dedo, porque la mayoría de estas construcciones están coronadas con pinchos en el techo, precisamente para cazar a los despistados.

Otro punto que a menudo se hace complicado son los cohetes, que aparecerán en niveles más avanzados. Aunque al principio parecerán difíciles de manejar, es tan sencillo como pulsar la pantalla para ganar altitud y dejar de pulsarla para descender. Aún así, nos hará falta cierta práctica. ¿No os alegráis ahora de que las "vidas" en este juego sean infinitas?

Lo más importante en Geometry Dash es no frustrarse. Tenemos una cantidad infinita de intentos para superar cada nivel, así que no hay por qué agobiarse. En ocasiones no nos quedará más remedio que repetirlo hasta que hayamos memorizado la secuencia de saltos. Pero tengamos en cuenta también que, cuanto más difícil nos resulte superar una etapa concreta, tanto más gratificante será perderla de vista para siempre.

Geometry Dash está disponible para dispositivos iOS (iPhone, iPad y iPod Touch) y Android. En ambas plataformas hay dos versiones disponibles: la normal, con un precio de 1,79 € en iOS y 1,56 en Android, y la Lite, que es gratis. En estos casos, lo más recomendable siempre suele ser descargar primero la versión grauita, y si el juego realmente nos gusta, comprar la versión de pago. En esta última contaremos con más "personajes" para jugar, más niveles y melodías e incluso un editor de niveles, así que se podría decir que el gasto está justificado.

 

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