La realidad en ocasiones supera a la más disparatada de las ficciones. Y hoy hemos visto un caso que nos ha llamado profundamente la atención. Es el caso de Alyse Baddley (en la imagen que acompaña a esta noticia), una mujer norteamericana de 21 años, que ha puesto a la venta a su marido, Kyle Baddley de 22 años (en la imagen, junto con su mujer), por jugar demasiado a los videojuegos y, más concretamente, a Call of Duty: Modern Warfare 3. Según la descripción que la propia Baddley ha hecho en el portal Craiglist, “vendo a mi esposo de 22 años. Disfruta comer y jugar videojuegos todo el día. Fácil de mantener, sólo come y bebe cada 3 o 5 horas”.

Las perlas no acaban ahí, puesto que Alyse continúa asegurando que “debes tener Internet y espacio para jugar videojuegos. Me cansé de esperar, por lo que será gratis para una buena casa. Si se ofrece un reemplazo aceptable, podremos negociar”. Lo curioso es que la oferta ha contado con respuestas tan bizarras como una bolsa de golosinas Skittles, o asesoría marital gratuita. Hay que decir que Alyse ha asegurado que todo es una broma para asustar a su suegra, pero el daño ya está hecho y la noticia se ha expandido como la pólvora por la red de redes.

Así que ya lo sabéis: maridos, no juguéis demasiado a videojuegos, no vaya a ser que vuestras mujeres os pongan a la venta.

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