Este último mes he vivido sumido en la más terrible de las dicotomías: jugar la expansión Blood and Wine de The Witcher 3 o jugar Uncharted 4: el Desenlace del Ladrón. Después de mucho pensar, meditar y consultar con mi almohada, decidí ponerme en los zapatos de Nathan Fillion… Digo, Nathan Drake e ir en busca del tesoro perdido del pirata Henry Avery. Y no me arrepiento. Naughty Dog ha creado un juego que eleva la PS4 a herramienta de ocio fundamental en nuestras vidas.

Naughty Dog ha creado un juego que eleva la PS4 a herramienta de ocio fundamental en nuestras vidas

No mentiré diciendo que no tenía mis expectativas por las nubes debido a que he jugado todos los juegos de la serie. Varias veces. Y me han encantado. Todos. Y éste no iba a ser menos.

De acuerdo, el inicio es algo lento, pero nada es perfecto. Sin embargo Uncharted 4 roza con la yema de los dedos esa perfección, así que he optado por disculparle el ritmo inicial. El juego nos muestra un Nathan más humano y real tratando de salvar la vida de su hermano mayor, Sam, a quien habían dado por muerto tiempo atrás. Sam le embarcará en esta búsqueda del tesoro cuya meta es Libertalia, mítico refugio pirata escondido en lo más profundo de los bosques de Madagascar.

La narrativa es inmensa, con la posibilidad de desbloquear conversaciones opcionales y detalles que hacen que las charlas entre los personajes suenen como un diálogo que podrías escuchar en el metro. Nathan se enfrenta a dilemas morales más intensos y las notas y mapas que vamos encontrando durante la aventura, tomarán un papel más relevante. La sección gráficos… ¡Qué decir! Uncharted 4 le pega un patadón en los morros a todos. A TODOS. Escenarios más grandes que en entregas anteriores y un nivel de detalle que te deja, literalmente, exhausto, pero aun así con ganas de más. Es probable que según avanzas por estos escenarios, sientas la necesidad de pararte a mirar el paisaje. Hazlo, porque merece la pena.

Es probable que según avanzas por estos escenarios, sientas la necesidad de pararte a mirar el paisaje. Hazlo: merece la pena

Cierto es que en algunos momentos del juego (quizás por haber jugado a los tres anteriores) he sentido que las mecánicas se hacían un poco repetitivas. Creo que Uncharted 2 sigue siendo el mejor juego de consola al que he jugado nunca, o al menos el que más emociones me ha despertado. No es tan adictivo como un Souls ni tan desesperante como un Bloodborne, pero sin duda sigue siendo la historia más redonda que he visto en un videojuego. No así sus mecánicas, que me han parecido un poco más de lo mismo, solo que aumentado o mejorado. Pero sinceramente, con semejante scope, me la pela todo mucho. De paso, quiero decirle a todos los cansinos que se quejan de los FPS, que se vayan a Parla, que hace fresco. Con este o con cualquier juego. Algún día escribiré sobre eso.

Pese a sus fallos (no es 100, pero qué cojones importa) estamos delante de uno de los juegos más relevantes de este lustro; sólo nos queda disfrutarlo y jugarlo varias veces en espera de un Uncharted 5 (que harán seguro, pueden decir misa los de Naughty), o mejor aún, de la película, porque el personaje ya está lo suficientemente maduro para ofrecer en pantalla grande una aventura de lo más digna.

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