Un gesto tan cotidiano como trabajar con un ordenador portátil sobre las piernas puede tener consecuencias fatales en una zona clave de los hombres, los testículos.

Los expertos en reproducción asistida aseguran que lo más recomendable es que la temperatura del escroto esté entre 1 grado y un grado y medio por debajo de la temperatura corporal. Y no sólo los aparatos electrónicos elevan esa temperatura. Dormir boca abajo o de lado, por ejemplo, hace que la media de la temperatura escrotal sea superior a la temperatura de los que duermen boca arriba. Cualquier exceso de calor en la zona puede afectar a la calidad y a la cantidad de espermatozoides de un hombre.

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