Hace unos días me crucé en redes sociales con una pregunta (y la consiguiente discusión) bastante habitual: ¿qué juegos son los mejores para “iniciar” a alguien que no ha jugado en su vida en ninguna plataforma? La respuesta instintiva de cualquiera serían los juegos de puzles para móviles, sean de juntar elementos como Candy Crush, de números como Threes!, o de cualquier otra clase. Los alegatos elitistas de que esos no son juegos de verdad o de que sus usuarios no son más que unos casuals me parecen una chorrada: primero, porque todos los gustos son válidos; segundo, porque jugar a Candy Crush no es incompatible con echar 300 horas al mes en Steam. Lo que sí es cierto es que estos juegos de puzles no son totalmente útiles como puerta de entrada: quizá sirvan para perderle el miedo al videojuego como concepto, pero no ayudan a familiarizarse con su lenguaje y sus mecánicas más comunes. Otros apuntan a clásicos contemporáneos como Portal, pero sería empezar la casa por el tejado: es un juego complejo y experimental en muchas de sus áreas, además de que algunos de sus puzles son complicadillos.

Estoy convencido de que cualquiera puede aficionarse a los videojuegos: hay tantos, de tantísimos géneros y con mecánicas tan diferentes, que raro es que no haya un juego para cada persona. La dificultad específica frente a otros géneros como la literatura, la música o el cine es que todo el mundo ha recibido una mínima formación en ellas: a todo el mundo se le anima a leer en el colegio; todos hemos visto películas y escuchado una u otra música desde pequeños. Por contra, el videojuego es un medio bastante más joven, que además no goza de tanto prestigio: mucha gente no se pudo aficionar de niña, y tampoco se anima a subirse al carro del mismo modo que con otros géneros culturales. Además, por su carácter interactivo, hacen falta ciertas habilidades (manejo del mando, navegar por menús, etc.) que aunque demos por sentadas no son tan fáciles de adquirir como parece; esa parte más física del videojuego es la mayor barrera para muchos potenciales jugadores.

Con todo esto en mente, he pensado en unos cuantos juegos que creo que son útiles para intentar aficionar a un “neófito”. No sólo por su calidad, sino porque puedan apelar a los gustos o necesidades de determinado tipo de jugadores, o porque sirvan para ganar soltura en los controles. En cada caso explico qué ofrece el juego y sugiero un par de alternativas.

Aventuras gráficas point’n’click

Acabo de empezar la lista y ya estoy rompiendo mi propia regla de recomendar juegos concretos; pero en este caso está más que justificado. La aventura gráfica ha sido durante mucho, mucho tiempo el género al que jugaba gente a la que no necesariamente le gustaban los videojuegos en general. Antes que apuntar a las características del género, hay una razón para ello puramente práctica: un control muy, muy simple y un ritmo muy pausado. Como sabrá cualquiera que haya intentado enseñar a manejar un ordenador a una persona mayor, lo de manejar el ratón parece más fácil de lo que realmente es para quien lo intenta por primera vez. Las aventuras gráficas no suelen transcurrir en tiempo real, sino que la historia avanza según resolvemos sus puzles; además, desde los tiempos de Lucasarts es un estándar que no se pueda morir ni perder la partida. Por eso son un “entorno seguro” que permite aprender a manejarse con todo el tiempo del mundo, sin miedo a cometer errores. Además, es un género que suele estar centrado en la historia, los personajes y los diálogos, amén de la estética y el arte de los escenarios; elementos que a priori pueden atraer más al recién llegado que una mecánica particular o un espectacular apartado técnico. Aquellos que no tengan mucha maña con los puzles pueden recurrir a las aventuras – novela interactiva tipo Telltale, o directamente buscar pistas por Internet para ir disfrutando de aquello que más les interesa.

monkey-island-2

Útil para: aprender a usar el ratón (u otros controles básicos); situarse y mover un personaje en un entorno 2D o 3D.

Gustará a… aficionados a la lectura o el cine; a quienes gusten de resolver puzles u otros retos mentales.

Alternativas: además de todas las clásicas de Lucasarts, varias remasterizadas recientemente (Grim Fandango, Day of the Tentacle o Monkey Island), en los últimos años se han publicado buenas aventuras como la sagas Deponia o Yesterday, Dead Synchronicity, Thimbleweed Park, Broken Age, Sam & Max Save The World, Oxenfree… Telltale Games cuenta con un buen número de entretenidas aventuras muy bien escritas que no incluyen puzles, por lo que no suponen ningún reto jugable; recomendamos especialmente The Wolf Among Us y The Walking Dead.

What Remains of Edith Finch

No hace mucho que publicamos en esta página mi crítica sobre What Remains of Edith Finch, una fantástica (y difícil de clasificar) obra. No quiero repetirme mucho dando mi opinión sobre ella, más allá de recomendar a todo el mundo que lo juegue: conmovedora y emocionante, terriblemente humana, inolvidable. A este tipo de juegos se le llamó despectivamente walking simulator (“simulador de andar”) porque no se puede hacer mucho más que moverse y mirar cosas del escenario. Al final el género, como le pasó a ciertas vanguardias pictóricas con sus respectivos nombres, acabó por abrazar (o como mínimo aceptar con resignación) el apodo malintencionado y hacerlo propio. En efecto, en What Remains of Edith Finch no hay ningún reto como tal: se trata de ir descubriendo, a nuestro propio ritmo, el pasado de la familia Finch. Por eso mismo creo que los walking simulators son una buena forma de adquirir la coordinación necesaria para manejar un mando de consola con soltura y acostumbrarse a manejar la cámara en movimiento.

28178

Útil para: familiarizarse con el mando de consola, aprender a manejar la cámara en movimiento, habituarse a moverse en un entorno 3D en primera persona (sin marearse)

Gustará a… aficionados a la lectura y el cine, sobre todo a historias más personales y de ritmo más pausado que los “ajetreados” mundos de fantasía o ciencia-ficción.

Alternativas: Gone Home, Firewatch, Everybody’s Gone to the Rapture, Virginia

Inside

Los juegos que mezclan puzles y plataformas son el siguiente paso lógico para los que disfrutan de puzles en el móvil. Un plataformas puro normalmente exigirá más destreza al jugador, salvo que esté adaptado para niños (en cuyo caso el problema es que para un adulto puede ser más aburrido más que abrillantar lechugas). Un puzle puro es algo casi completamente abstracto; aunque se le dé cierto color con una ambientación o una estética determinada, los caramelos de Candy Crush podrían ser tuercas y tornillos y no supondría mucha diferencia. En los puzzles-platformers hay una historia, por sencilla que sea (y a veces no lo es en absoluto); y usando el puzle como “gancho”, como mecánica ya conocida, son perfectos para ir ganando precisión con el mando. Inside es el más importante de los últimos años, pero es uno de los subgéneros en los que la escena indie nos ha dejado mejores títulos en lo que va de siglo, así que hay donde elegir.

inside-ps4

Útil para: ganar precisión en el control; además, para aquellos a los que se les hayan quedado pequeños los puzles para móviles, también suelen ser más complicados que estos.

Gustará a… quien disfrute superando retos.

Alternativas: Braid, Limbo, Fez, Nihilumbra

1 2

Sobre El Autor

Director de contenidos
Google+

Me llamo Antonio Santo y nací en Málaga en 1985. Estudié (es un decir) Filología Hispánica en Granada, aunque desde que salí de la universidad (sorprendentemente, por mi propio pie) toda mi carrera profesional ha sido en prensa. En 2011 empecé a dedicarme al periodismo de videojuegos en Vadejuegos; un tiempo después me hicieron director de contenidos por mis pecados. Me han dado algún que otro premio por mi obra poética, lo que demuestra que hay gente para todo. Me gusta tocar música, los perros y la buena comida. Llevo sombrero para hacerme el interesante.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.