¿Dónde radica el problema, entonces? ¿Es culpa de los padres no tener control del consumo que hacen sus hijos menores de internet, es culpa de la “irresponsabilidad” del creador de contenidos, o es culpa de la plataforma, que ejerce un control muy poco estricto de lo que se publica?

Ante este tema, Héctor Puente avisa, en primer lugar, que hay que evitar caer tanto en discursos tecnofóbicos que tienden a la ideología de que las plataformas digitales nos alejan de las relaciones sociales, como en discursos totalmente contrarios que defienden el nulo efecto o impacto que estos medios ejercen sobre nosotros.

“Creo que la educación no puede recaer simplemente en la audiencia”, afirma el sociólogo, hablando de corresponsabilidad o agencia compartida. Según Puente, tanto el productor de contenido como los padres, en el caso de menores, tienen que ser responsables. “Uno no puede soltar contenido y simplemente desentenderse”, afirma.

Todo contenido generado por los usuarios tiene una ideología detrás

Outconsumer y Chincheto, por su parte, que además de ser youtubers son padres, comparten en este sentido y ante todo el discurso de la responsabilidad de los padres. “Muchos padres no saben qué ven sus hijos, y eso no puede ser bueno de ninguna forma”, afirma Outconsumer. “Además de eso, la gracia de Youtube es la transgresión: lo que quieren los niños es ver cosas que no están en otra parte, por lo que cuantas más bromas sexuales, cuanto más subido de tono o más prohibido es lo que se publica, más les gusta”, continúa.

“Si yo por ejemplo normalizo en un vídeo el pegar a mi mujer en broma, luego cuando un niño se lo haga a su hermana yo no podré excusarme con que era humor una broma”, opina Outconsumer. “Tenemos que ser conscientes de lo que nosotros decimos; no puedes hablarle a una multitud y luego quitarte la responsabilidad”, afirma.

Pero tampoco le exime de responsabilidad al youtuber, en referencia al caso de Wismichu: “si ves que tienes un aforo lleno de menores, aunque no debieran estar ahí, o aunque tu contenido no sea para ellos, tienes que adaptarte (siempre y cuando creas que no les corresponde)”, aclara.

La libertad de expresión y la creatividad entran indudablemente en este punto en conflicto, y es algo a lo que no solo apela Wismichu, sino que lo han hecho otros conocidos youtubers como El Rubius o Mangel que ya han manifestado públicamente su negativa a las nuevas directrices de contenido impuestas por Youtube hace escasas semanas precisamente por la proliferación, cada vez mayor, de vídeos con contenido polémico.

De esta manera, Youtube ha informado que no permitirá la publicidad en los vídeos cuyo contenido no vaya acorde con sus directrices (y por tanto, la posibilidad para sus autores de poder ganar dinero con ellos). Aquellos vídeos en los que se incite a la venta o consumo de drogas, se use la violencia extrema, se muestre lenguaje inapropiado como el acoso o en los que se use el humor verde se considerarán “inadecuados para anunciantes”.

Nuevas normas que chocan con gran parte del contenido publicado por youtubers como el ya citado Wismichu, u otros como Auron Play, Dalas Review, El Rincón de Giorgio o JorgesCremades.

1 2 3 4 5 6

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.