Ejemplos existen desde en los vídeos que graban los dos primeros youtubers juntos bajo el título de “Bromas a prostitutas”, hasta en los incontables vídeos de Dalas Review en los que ridiculiza y humilla a niñas, menosprecia el movimiento feminista, niega la violencia de género o el sistema patriarcal. El Rincón de Giorgio, un canal llevado por Jordi Wild, no se queda lejos de este tipo de contenido, famoso sobre todo por sus “concursos” de chicas anuales para elegir a “la novia del canal” y otros vídeos “para hombres de verdad” en los que las mujeres son tratadas prácticamente como prostitutas. Más allá de que todo su contenido sea claramente para mayores de edad y en ningún vídeo se especifique, Jordi Wild se escuda, al igual que Jorge Cremades, en el humor. Cremades, que aparte de haberse consagrado como uno de los reyes del humor en internet, también colecciona últimamente críticas por conseguirlo gracias al machismo y la homofobia de las que hace gala en dosis de apenas unos segundos de vídeo. Acumula más de cinco millones de seguidores solo en Facebook y en la mayoría de sus vídeos juega a hacer reír a su público basándose en perpetuar estereotipos machistas, la guerra de sexos, la homofobia o la cultura de la violación.

Según Héctor Puente, el humor no lo puede justificar todo y cree que es donde hay que actuar más “porque es precisamente un mecanismo de reproducción social de desigualdades estructurales y legitimador de prácticas heteropatriarcales ”.

Y por desgracia los youtubers con mayor audiencia de España -y seguramente de la más joven- tampoco se libran de este tipo de contenido. El mismo Rubius, del que ya hemos hablado antes por haber participado en una campaña contra el acoso escolar, tiene vídeos como el de “Mi casa se llena de frescas”, en el que, según dice él mismo, se forma su propia “casa de putas” en Los Sims 4. Tampoco se salva Vegetta777, con más de 15 millones de suscriptores, que cuenta con una conocida serie de gameplays de Minecraft donde ha creado su “jardín de mujeres”.

Según Outconsumer, estos youtubers no son más que un reflejo de la sociedad, por lo que el verdadero problema no es tanto la existencia de su trabajo, sino que haya tanta gente que se sienta identificada con sus mensajes. “El programa más visto en España es Sálvame”, puntualiza Chincheto en esta línea. Al igual que en la TV, en Youtube la gente tiene dónde escoger por lo que, “si la gente elige esos canales o mensajes, me preocupa más el motivo que no la influencia que tengan -que también”, añade Outconsumer.

Otro factor que apunta Outconsumer es el de la ideología de cada persona y de, obviamente, cada youtuber. “La catalogación de qué está bien y qué está mal es más peliaguda cuando no entramos en censura”, explica Outconsumer. “Si yo le digo, por ejemplo a Vegetta, que tener un jardín de mujeres es machista, probablemente abriría un debate sobre qué es machista y qué no”, puntualiza, añadiendo que en muchos casos no se trata de comportamientos conscientes.

Por ello, tanto Chincheto como Outconsumer hacen hincapié en el hecho de la educación y en la importancia de que aquellos que detectan actitudes nocivas convenzan a todo el mundo de que eso es así “para que dejen de verse esos vídeos”. “El problema no es de los youtubers en sí”, afirma Outconsumer.

1 2 3 4 5 6

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.